la soledad te da cierto confort no te deja mirar, pero ya no hay nada que perder cuando no hay nada en el vaso
así la luz se hizo, pero era falsa, faltaba la pasión del pincél. Su furia no se hizo esperar, sin mas, lanzó la vieja lámpara de aceite pensando solamente en su orgullo herido.
La noche se fue. Más rápido de lo que el rencor suele irse.